Anexo VII

CÁRCELES Y ASESINATOS COLECTIVOS DE PRESOS

 

Números 1 y 2
Don Gerardo Abad Conde y D. Fernando Rey Mora, diputados republicanos, asesinados, en unión del religioso D. Leandro Arce, en los sótanos de la prisión de Porlier.
   
  Número 3
En el periódico de Madrid Política, órgano de Izquierda Republicana, ejemplar correspondiente al domingo día 25 de octubre de 1936, en su página sexta, se publica:

"En defensa de una política humanitaria y democrática.—El Ministro de Estado, Sr. Alvarez del Vayo, contesta con energía a la Nota inglesa sobre un supuesto peligro para los presos de Madrid.

«En respuesta a la comunicación del Gobierno de Londres—hecha pública por la Prensa inglesa—sobre las personas que se encuentran en las cárceles de Madrid sometidas a la jurisdicción de las Autoridades judiciales o gubernativas, el Ministro de Estado, Sr. Alvarez del Vayo, ha hecho entrega al Encargado de Negocios de la Gran Bretaña de la comunicación siguiente :

«Muy señor mío : En la comunicación de V. I. de 21 de octubre informándose, en nombre de S. E. el Secretario de Estado para Asuntos Exteriores, de la preocupación del Gobierno del Reino Unido por la seguridad de las personas recluidas en las cárceles de Madrid, percibo un error fundamental de apreciación que me interesa ante todo esclarecer. Se habla en ella de rehenes políticos expuestos, por su propia calidad, a supuestas represalias. No cabe señalar hoy en día en la capital de España a nadie que entre en dicha clasificación. Hay, efectivamente, en las cárceles de Madrid una cantidad de presos políticos que, bien por haber intervenido directamente en la rebelión contra cl Estado, o por sus actividades de siempre, hostiles a la República, y sus relaciones con los adversarios del régimen, han sido recluidos. Su libe-ración en las circunstancias presentes equivaldría a dar nuevos alientos al movimiento subversivo, aparte del riesgo que para su propia seguridad supondría el estado de ánimo de una población justamente indignada... El Gobierno de la República no puede por menos de demostrar su extrañeza ante la suposición de que unos detenidos políticos, que sólo después de comparecer ante el Tribunal Popular correspondiente son objeto de las sanciones jurídicas a que haya lugar, vayan a convertirse en objeto de una matanza general. El que en ocasiones aisladas, como consecuencia de la insensatez de quienes, aun en estado de reclusión, no han vacilado en amotinarse, se hayan producido hechos que el Gobierno se ha apresurado a corregir y sancionar, adoptando las medidas más rigurosas para impedir su repetición, no parece justificar que se le atribuyan al noble pueblo de Madrid propósitos desmesurados de venganza colectiva y que se desconozcan los esfuerzos del Gobierno para asegurar, en medio de circunstancias particulares adversas, su acción de protección y policía... Aprovecho esta oportunidad para ofrecer a V. I. el testimonio de mi consideración más distinguida. Firmado, Julio Alvarez del Vayo."

(A los pocos días de la aparición en la Prensa de la anterior nota, publicada por el Gobierno rojo, y hallándose el mismo todavía en Madrid, comienzan las. extracciones y asesinatos colectivos de los presos, en virtud de las oportunas órdenes expedidas por la Dirección General de Seguridad.)

   
  Número 4
En el periódico de Madrid Política, órgano de Izquierda Republicana, ejemplar correspondiente al sábado día 14 de noviembre de 1936, en su página cuarta, se publica:

"Saliendo al paso de una infamia.—Todos los presos son juzgados dentro de la Ley, y ni son víctimas de malos tratos ni deben temer por sus vidas. A la Junta de Defensa de Madrid han llegado noticias de que las emisoras facciosas han lanzado informaciones recogidas de periódicos extranjeros sobre malos tratos a los detenidos fascistas. En vista del conato de campaña que con ello se ha comenzado a realizar, se han visto obligados los Consejeros a declarar ante España y ante las naciones extranjeras que cuanto se diga de este asunto es completamente falso. Ni los presos son víctimas de malos tratos ni me-nos deben temer por su vida. Todos serán juzgados dentro de la legalidad de cada caso.

La Junta de Defensa no ha de tomar ninguna otra medida, y no sólo no permitirá que nadie lo haga, sino que en este aspecto, los que en ello intervienen y han intervenido, lo ejecutarán dentro del orden y de las normas establecidas.»

(A raíz de esta nota, durante el mes de noviembre son extraídas de las prisiones de Madrid numerosas expediciones de presos, asesinados en Paracuellos de Jarama y Torrejón de Ardoz, firmando las oportunas órdenes el Delegado de Orden Público de la Junta de Defensa de Madrid.)

   
Números 5 y 6. El presente documento y el que a continuación se inserta corresponden a algunas de las numerosas órdenes que sirvieron para los asesinatos colectivos de millares de presos de las cárceles de Madrid.
Número 5
 
   


Número 6